
Si observo las hojas cobrizas de abril en los castaños,
si lloro de ira o de alegría,si escucho las gaviotas gritando su hambre al mar
si inhalo la venerable ceniza del silencio,
o rozo la destejida envoltura de la leña,
pienso que estoy donde estoy
porque he caminado,porque he hecho,
porque he pensadoel mundo necesario
para estar donde estoy anclado,viviendo, caminando,
construyéndome.
-
Sin embargo ¿dónde estoy?
¿Está todo mi ser en hoy día?
¿O está ayer?
¿O mañana?
-
Respiro circularmente
y contemplo las hojas verdesde octubre en los canelos,
y escucho los pájaros sin mar
coreando la dicha de ser pájaros
-
Soy el observador de mis acciones,
de mis resultados.
¿Que sucedería si cambio
mi sitio de observador?
-
Respiro y voy a la inocencia,
a mis proyectos,
a mis círculos cortados.Estoy ayer y estoy mañana;
pero no estoy a esta hora,
ahora, en este instante.-
¿Cómo trasladar todo al tiempo presente?¿Cómo trasplantar a ese ser yo pequeño
que a veces se hace cargo de mí,
de mis desenfrenos, de mis desiertos?
-¿Cómo mover mis sueños de mañana al aire
que respiro en este instante?En el alma tengo raíces,
raíces eternas que saldrán
a buscar otras tierras posibles,plena de panales puros,
de abejas que comparten su amorpara recordarme que todo está en mí
y que los caminos brotan desde el centro del alma
para llenarme de mí, de tí,
y del infinito espiritual.
C Smith










